Talca, Noche Fría. Son casi las 11:00 PM.
Corre el año 1969, y un hombre se retira a la Capilla a agradecerle al Hermano Mayor que todo ha salido bien. Durante la tarde había recibido a casi 15 muchachitos que quieren ser Boy Scouts.
Comenzó con una instrucción de nudos, un taller de cocina y por supuesto, un par de cantos acompañado de un acordeón que el mismo tocaba. Les contó de acerca de la vida del campamento, dormir ¡en carpa!. Terminada la tarde, Juan, un Hermano Lasallista, se despedía de aquellos niños. Había sido una buena tarde. Recordó sus primero días de scout, en la lejana Caracas, Venezuela, donde conoció el Escultimo.
Acaba de iniciar sus las actividades el Grupo Blanco Encalada de Talca. Primero fue la Tropa que trabajaba en su cabaña. Luego se integraron los mas pequeños al Grupo, y se creaba la Manada.
Mas tarde llegarán las niñas, y se construye para ellas una nueva cabaña, formándose la Compañía.
Vilches, Purén, Isla Teja, Laguna El Morado, Polincay, Picarquín, Callejones, Casa Azul, Valdivia, y una interminable lista de etceteras acompaña los lugares en que hemos realizado Campamentos.
¿Quien habría apostado que después de esta tarde de 1969, transcurrirían otros 38 años de aventuras?

...Estoy convencido que el Hermano Juan, siempre dimensionó lo que estaba haciendo pasar, que llegarían a ser varios cientos los niñ@s y jóvenes scout que vivirían una forma de vida libre, alegre, decidida; vidas dentro del Escultimo.
Espero que perdonen la auto referencia, pero contarles mi experiencia es la mas honestas de las formas de transmitirles lo que me mueve hoy...Esta tarde, mientras intentaba hacer memoria de mis primeros días en el Grupo De La Salle, recordé dos imágenes.

En primer lugar veo a un hombre relativamente joven parado al lado de la Cabaña. De él, lo primero que salta a la vista es un cuidado bigote que ocupa su rostro. Dirige decididamente a unos 14 niños de la misma edad mía. A penas me ve llegar, se acerca a mí el compañero de curso que me ha invitado a participar a esto, a los Scouts; me dice que desde ese día seré un Castor. Me integro a mi "patrulla" y varios me saludan.
Otro de estos flashback mas nítidos es de esa misma tarde. Un hombre viejito, camina a paso lento, hacia el centro de la formación de jefes. Todos conversaban hasta que este mismo viejito eleva su mano izquierda y hace el signo de la promesa. Todo mundo calla. Habla con fuerza, como si su voz perteneciera a otro cuerpo.
Una vez escuche que solo mirando hacia atrás, se pueden conectar los puntos de tu pasado. Pues bien, ese dirigente de bigote fue mi jefe en el pasado y mi amigo hoy. Muchos de esos muchachos que me saludaron, mis hermanos. Y ese viejito, el Hermano Juan, un modelo.

Creo firmemente que ahí esta el secreto de nuestro vigencia. En los lazos, los eslabones de nuestra cadena son forjados por la amistad, la complicidad, y el compartir una forma de vida, una ley y una promesa común.
Es por esto, que quiero felicitar a todos: las Alitas, Golondrinas, Lobatos, Guias, Troperos, Ruteros, Guiadoras y Dirigentes, que en algún momento de estos 38 años de vida, han vestido con orgullo el uniforme del Grupo Guia y Scout De La Salle-Hno. Juan Michelis.
Buena Caza y Largas Lunas.